¿Cuándo el diseño deja de ser bonito?

Foto por Data Gogia en Unsplash
Por Rosario Ortiz
Coordinadora creativa

 

¿Le creerías a alguien si te dice que quiere cambiar al mundo? ¿Le seguirías creyendo si supieras que es diseñador? Si pensaste que ‘sí’, excelente, eres de los nuestros. Si por tu mente pasó un ‘no’, esto no te interesa.

Mientras estudiaba diseño industrial, principalmente en mi último año, me cayó el veinte de que es una profesión enormemente subestimada y poco valorada. La idea de que el diseño es meramente hacer cosas bonitas, así como su lado consumista, tuvo un auge en los ochentas cuando diseño y neoliberalismo se conocieron. Sin embargo, al acumularse los años -y los excesos-, las consecuencias se están haciendo notar en resultados tan alarmantes como el cambio climático. Actualmente, cada vez hay más personas, y empresas, que están tomando consciencia y se lo están pensando seriamente.

Esta transformación, o más bien noción de que las cosas deben mejorar, ha sido impulsada por emprendedores, movimientos, o metodologías que rompen con lo tradicional, y para esta ocasión vamos a abordar dicho cambio a través de dos temas que tienen como objetivo ampliar tu panorama sobre el diseño. ¿Conoces la economía circular y el diseño especulativo? Si pensaste “¿espe… qué?”, aquí te va una pequeña introducción:

Imagínate un tipo de diseño en el que todo lo que se crea -TODO-, está pensado para que al final de su vida útil se pueda restaurar, regenerar o reintegrar a un nuevo ciclo de vida. ¿Suena ideal no? Empaques hechos a base de hongos, textiles naturales hechos a base de desechos orgánicos, o hasta un sistema que renta/vende jeans. La economía circular considera el ‘pre’ y ‘post’ de las cosas o servicios para disminuir los desechos y optimizar los recursos. IDEO o la Ellen MacArthur Foundation son expertos en el tema.

Ahora, imagínate un mundo en el que parte de tu ADN corra dentro de todos los seres vivos, ¿crees que eso te haría más consciente de tu entorno? Este tipo de escenarios, en los que domina la imaginación, aspectos que causan debate, y preguntas como ‘¿Qué pasaría si…?’, son parte de la esencia del diseño especulativo. El elemento clave aquí es atreverse a imaginar “futuros” y posibilidades, para provocar, debatir, e idear situaciones que nos hacen entender el presente para forjar un mejor futuro. Anthony Dunne y Fiona Raby lo explican a detalle en su libro Speculative Everything: Design, fiction, and social dreaming.

Este es el comienzo de una serie de posts en los que vamos a aprender, explorar, y conocer sobre ambos temas, tomando como referencia a los grandes previamente mencionados (FYI, ‘grandes’ = el libro, IDEO y la fundación).

Así es que desempolva tu lado Dora la Exploradora, prepara tu navegador de elección, y únete.

¿Estás listo?

 

*Foto por Data Gogia en Unsplash

 

¿Esto me huele a…manipulación?

Por Rosario Ortiz
Coordinadora creativa

Si creciste en Monterrey, Nuevo León, no era raro escuchar que la gente iba al ‘Otro Lado’ por vacaciones, algún puente, o hasta en un día a modo express. En lo personal me tocó ir en contadas ocasiones, pero de las veces que fui recuerdo principalmente dos cosas: las hamburguesas de Whataburger y el olor cool y fresco al entrar a la tienda de ropa Abercrombie & Fitch. Yo sé que para muchos esa tienda les va a sonar como una moda muy de principios de siglo (y lo es), pero en realidad, ellos fueron de las primeras tiendas en utilizar cierto aroma para crear toda una experiencia de compra. Pero, ¿cómo es que podemos conectar olores con cosas, personas, y emociones?

Para entender esto sin perderme entre términos médicos encontré una TEDx Talk muy interesante sobre el poder que tiene el olfato en nuestras vidas (y bolsillos). En el video, la ponente Holladay Saltz, una perfumista fundadora de la compañía de fragancias Apoteke Tepe, capta tu atención como nunca en tu vida al hablar sobre un sentido que probablemente no tenías mucho en cuenta. De entrada, ella describe que lo que olemos llega a una parte del cerebro denominada sistema límbico, lugar donde se almacenan las memorias a largo plazo, las emociones, el instinto sexual, entre otras cosas. Al conectar con esta parte, el olfato en realidad es un sentido complejo que tiene la habilidad de influir en nuestro humor, acciones y deseos.

El olfato y tu comportamiento

En un punto de la plática Saltz menciona un caso de asociación muy interesante con respecto a qué pensamos cuando oímos la palabra “limpio”, su conexión con un aroma cítrico, y hasta con la moral. No sé a ustedes, pero a mí me viene a la mente la flojera de lavar los platos o la imagen de mi mamá diciendo que recoja mi cuarto, pero Saltz menciona que en un estudio la gente estaba más dispuesta a hacer algún tipo de acción altruista como donar o ser voluntario, si el espacio en el que estaban olía a esos toques cítricos del Windex. ¿Pueden creerlo? Si un olor puede funcionar para crear cierto ambiente de confianza que te incita a donar, claro que funciona para hacerte gastar de más si estás en un espacio con un olor que crea un mood adecuado para tí y para muchos. Saltz menciona que así como nos venden productos o alimentos procesados, también nos venden olores procesados cuidadosamente creados para cubrir todo lo demás y atraernos por medio de cierto recuerdo o sentimiento, manipulando nuestro comportamiento.

Maquinado por una empresa para darte en tu mero corazoncito, o como una oportunidad de diferenciarse entre la competencia, el marketing olfativo es solo una probadita de cómo actualmente innovar en productos o servicios ya no implica solo que lo podamos controlar con nuestro celular; ahora se requiere una trama más dinámica y multisensorial. Para mí, ser atraída a Abercrombie & Fitch por aquel olor fresco y cool (o por los chavos que te recibían en la entrada) es parte de una de mis memorias asociadas con olores, pero me atrevo a decir que las marcas no pudieron conmigo. Entre mis memorias olfativas domina el olor a leña y mi infancia en el rancho, el olor cítrico de la flor de azahar, el aroma agradable que te llega al entrar a una tienda departamental… maldita sea, sí caí.

 

Tatuajes: Contar historias sobre la piel

Por Rosario Ortiz
Coordinadora creativa

Lo ves y te intriga. Por fuera parece que estás presente en la conversación, pero por dentro tu mente es una especie de Sherlock: intentas descifrar la forma, qué significa, si tiene 10 más por ahí escondidos, y principalmente cuánto le dolió. De repente, alguien en la conversación (o tú) se anima a preguntar, y lo que significa va más allá de lo que pensabas. Entre la historia de por qué se lo hizo y el significado, pasas de espectador a diseñador, pues hasta empiezas a visualizar cómo sería el tuyo. ¿Ves lo que acaba de suceder? La piel de alguien se convirtió en contadora de historias; comunicó y logró conectar de alguna manera, lo que nos lleva a pensar que ‘contenido’, no es exclusivo de pantallas o redes sociales.

Mira, para desglosar esto empecemos con lo básico. Según la Universidad de Wisconsin (es la de Minnesota, de hecho, pero tenemos algo por Wisconsin) entre las múltiples definiciones que puede tener, comunicación es básicamente enviar y recibir mensajes que transmiten un significado utilizando medios verbales o no verbales, los cuales a la vez son definidos por el contexto. Ahora, teniendo esto en mente pero dejando a un lado lo que comúnmente entendemos por comunicación, incluyendo los medios o hasta el meme que estabas viendo antes de leer esto, qué mejor ejemplo de expresión y mensajes que un tatuaje. Además de romper con lo tradicional -y probablemente con el corazón de tu mamá-, un tatuaje parte de la misma base de lo que significa comunicar: éste, junto con la piel, pasa a ser un medio no verbal que emite, y hasta recibe, todo tipo de mensajes. Deja de ser tinta sobre el órgano más grande del cuerpo y pasa a ser la historia, el momento, o símbolo de un contexto en particular. Independientemente de que algunos lo hagan más por gusto o moda que por significado, su esencia comunicativa siempre está. Al portarlo sobre la piel, un medio mucho más significativo que cualquier otro, da igual si es un gusano o un retrato, es un mensaje para quien se lo hizo y para quien lo ve.

Además, los tatuajes han sido portadores de mensajes por miles de años, y Cate Lineberry de Smithsonian.com (sí, no todo es Wikipedia) explica cómo desde Ötzi, la momia congelada con más de 5,200 años, hasta los Maori en Nueva Zelanda, los tatuajes han representado desde protección, usos medicinales, fertilidad, esclavitud o castigo, hasta un estatus social alto. Se repiten a través de la historia en distintas culturas pero al final de cuentas pretenden comunicar algo: si bien el propósito variaba, el medio los conectaba. Ahora, de Ötzi al 2018, ¿algo ha cambiado? Me di a la tarea de sondear entre amigos y conocidos qué es para ellos un tatuaje, y todos coincidían en algo: es una marca en la piel que pretende expresar o recordar un momento en particular. Así como cuando tomas una foto para no olvidar algo y contarlo o recordarlo después, lo mismo pasa con un tatuaje, y como me contó Poncho, un ingeniero que actualmente radica en Barcelona, “es una forma de marcar hitos en tu vida”.

Así que la próxima vez que veas a alguien con tatuajes, en lugar de crear tus propias conclusiones, recuerda que son una plataforma de contenido única y milenaria. En lo personal, la idea de hacerme uno está cada vez más presente: quiero algo que tenga que ver con el mar, con Spirit (el corcel indomable) y las caras de mi familia. ¿Qué opinan, paso a la historia con eso?

Amor por las marcas: memorias de chocolate

 

Por Elsa Caballero 
Curadora de contenido.

Todavía recuerdo el olor de la cocina de mi Abuelita Ofelia; llegué a estar convencida de que no había un mejor lugar sobre la tierra que aquélla cocina modesta e iluminada en donde siempre estaba ella.

Cada vez que uno de sus numerosos nietos cumplíamos años, mi Abuelita Ofelia se daba a la tarea de preparar su tan famoso pastel de chocolate oscuro. Ella hacía sentir especial al nieto festejado invitándolo a participar en la confección de su propio pastel y ya era decisión del cumpleañero si quería invitar a alguno de sus demás primos a ayudar en la preparación. Era una fiesta cernir la harina, batir los huevos, la leche y la olorosa vainilla mientras el horno se calentaba, pero lo verdaderamente asombroso era ver a mi abuela preparar el betún de chocolate para el pastel, eso era para nosotros una especie de ritual sagrado. Veíamos en silencio como abría la puerta de la alacena y sacaba una caja hecha de aluminio que decía en letras grandes y oscuras: COCOA HERSHEY’S; luego sacaba un paquete de azúcar pulverizada y cantidades industriales de mantequilla. Era fascinante ver cómo mezclaba los ingredientes con la batidora y cómo, al agregar la cocoa, el azúcar pulverizada se iba tornando del color del chocolate. Al terminar de hacer el betún, Abuelita Ofelia le quitaba las aspas cubiertas de chocolate a la batidora y le entregaba una al nieto festejado y otra al nieto ayudante en turno para que saboreáramos aquél delicioso betún. Las aspas siempre quedaban limpias y nosotros felices. Es en mi infancia donde encuentro el origen del amor que le profeso Hershey’s; Milton Snavely Hershey, fundador de la compañía en 1894, jamás se hubiera imaginado que su humilde cocoa en polvo marcaría mi niñez para siempre.

Según Kevin Roberts, autor del libro Lovemarks: el futuro más allá de las marcas, “lo que mueve a los seres humanos es la emoción, no la razón, lo que marca la diferencia entre emoción y razón es que la emoción nos lleva a la acción, mientras que la razón nos lleva a elaborar conclusiones”, luego entonces, no es extraño establecer lazos emocionales con ciertos productos que tuvieron la atinada fortuna de estar presentes en momentos importantes de nuestra vida, que nos evocan buenos sentimientos y épocas mejores.

Porque precisamente eso es lo que hacen las lovemarks: posicionarse en su público por medio de su corazón generando una enorme cantidad de seguidores gracias a los lazos emocionales que teje con ellos. Conforme he ido creciendo Hershey’s ha caminado a mi lado con sus kisses y sus exquisitas barras de chocolate, en mi alacena no falta una lata de cocoa y sin duda podrás adivinar con qué está hecho el betún de los pasteles de mis hijos, sin importar la edad que tengan. Sí, seguro pensarás: -Hershey’s es solo azúcar, polvo saborizante y golosinas dañinas para la salud-, y yo con toda seguridad y con una franca sonrisa te diré que no, que para mi Hershey’s es mucho más que eso…es el camino que me lleva de regreso a la cocina de mi Abuelita Ofelia, en donde siempre fui feliz.

Naturalmente Cemex

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A mediados de julio recibimos una invitación que nos pareció irresistible: encontrar un tesoro y hacerlo público. El mapa que nos dieron fueron cuatro extraordinarios libros con fotografías de paisajes, animales, flores, pueblos increíbles y territorios remotos.

Fue un viaje de varios meses en los que descubrimos especies en peligro de extinción, lugares de extraordinaria belleza, que son considerados patrimonio de la humanidad. Como Simbad el Marino navegamos por los siete mares y nos sumergimos en las profundas aguas del Ártico. Así, entre focas y osos que no son de peluche, aprendimos qué es un bioma y por qué debemos cuidarlo.

Encontrar el tesoro de Cemex Nature y colocarlo en una nueva plataforma digital resultó mucho más emocionante de lo que esperábamos. Con la colaboración de nuestros aliados y amigos de Nett, dejamos que los elementos aire, tierra, agua y vida se convirtieran en grandes cofres donde el usuario puede disfrutar de este valioso contenido. También pueden descargar el e-book o comprar la extraordinaria versión de coffe table book, que en estas fechas puede ser además un regalo inolvidable.

Contenido de calidad, imágenes de reconocidos fotógrafos y un diseño amigable para móvil son el resultado de un trabajo en equipo que, gracias a la confianza del Staff de Cemex, hoy podemos compartir con el mundo.

El mundo se ha vuelto social

La revista líder en Panamá, Mundo Social vuelve a capturar la atención de sus lectores y anunciantes ofreciendo una imagen más contemporánea y nuevas secciones que están ¡de lujo!

BEST, LO MEJOR DE CADA SECCIÓN

Con su tercer rediseño en menos de 10 años, Mundo Social logra el equilibrio gráfico y editorial entre el corazón empresarial de la revista con los nuevos contenidos de lujo y estilo de vida.

Sus cuatro bloques agrupan e identifican el tipo de contenido de una forma atractiva y fácilmente navegable.
La primera sección es BLINK, en la cual se despliegan temas de lujo, la segunda es el corazón, EVENT,  que ofrece la más completa cobertura de eventos y reseñas empresariales,  las tercera es SOCIAL, que engloba lo más destacado y exclusivo de la expresión social y por último TREND una novedosa sección que explora las tendencias en estilo de vida.

El rasgo característico de Mundo Social es su capacidad de convocar a los personajes más destacados de Panamá con entrevistas, hombres y mujeres que revelan las claves de su éxito y las facetas más interesantes de su vida personal.

Así mismo en sus más de 270 páginas—algo extraordinario en estos tiempos— ofrece interesantes artículos de coyuntura, apuntes y novedades de todo el ámbito empresarial.

Con este rediseño Mundo Social vuelve a ser punta de lanza en un mercado por demás competido y que exige a las editoriales ser creativos en su despliegue, comercialización y distribución no sólo impresa sino digital.

El mayor reto para Toorange  fue sin duda, construir un sistema gráfico de alto impacto que lograra  atraer a un nuevo sector de lectores y anunciantes sin trastocar la fórmula única de Mundo Social que lo ha mantenido en su posición de líder.

El resultado está a la vista y hoy se los compartimos.

La patada de la suerte de CONARTE

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Fue justo hace un año cuando terminamos de pegar una calcomanía con el logotipo de Toorange en la pared de nuestras primeras oficinas. Y fue hace un año cuando recibimos la llamada de nuestro primer cliente. Se trataba de Xavier López de Arriaga, Secretario Técnico de CONARTE, quien nos invitaba a participar en un concurso para ser los creativos de la campaña de Nuevo León Polo Cultural de México.

En nuestro aniversario número 1, queremos brindar por este primer gran proyecto que marcó el inicio de nuestra historia como Toorange y del que nos sentimos súper orgullosos por todo su impacto en la comunidad.

Por más de 3 meses, desarrollamos un proyecto integral en donde estuvimos muy cerca del equipo de CONARTE para difundir las ventajas de Nuevo León Polo Cultural de México de manera interna en la organización, además de tener el gran reto de buscar cambiar el posicionamiento que tiene Nuevo León como centro de negocios a una plataforma cultural.

El concepto creativo, la identidad gráfica -en donde propusimos un ícono que reflejara un punto de encuentro entre dos círculos – y una campaña de comunicación para múltiples medios formaron parte de nuestra propuesta para este programa que se implementó por primera vez en Nuevo León.

La verdad es que nos sentimos infinitamente agradecidos con CONARTE por darnos la oportunidad de hacer sinergia con ellos para hacer este divertido proyecto con alcance nacional.

Y en este día de fiesta, tenemos toda la ilusión de que esta propuesta y este aniversario sean los primeros de muchas más celebraciones. ¡Salud! Y ¡arriba el norte!

 

¿A qué sabe Toorange?

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Teníamos ya algunos años queriendo hacer nuestro sueño realidad hasta que nos decidimos. Abrimos nuestro despacho creativo con el nombre de Ultrarrojo, sólo que se nos presentó un pequeño detalle. Al momento de registrarlo, nos dimos cuenta que ¡alguien más lo había comprado ya!

Así fue como empezó el primer desafío de nuestra nueva aventura. Necesitábamos un nombre y la manera en que lo encontramos fue una de las experiencias más genuinas que hemos presenciado. Tan pronto la familia de Víctor –Director de Arte- supo que nuestro despacho necesitaba un nuevo nombre, decidieron hacer una junta creativa en la sala de su casa. Así, Vero, Victoria y Emilio se dedicaron por toda una tarde a hacer una lluvia de ideas hasta que nos propusieron un nombre que nos hizo mucho sentido: Toorange.

Toorange puede ser muy naranja, hacia el naranja, dos naranjas o fonéticamente, amplia gama. Se puede pronunciar como “turranch” o “turreinch”, aunque nosotros preferimos decir “túoransh”, así como con un acentito más marcado en la letra U. ¿Verdad que lo estás diciendo en voz alta ahora?

De Ultrarrojo a Toorange, en nuestro nombre queremos demostrar la intensidad de este color para transformarlo en ideas, demostrando así nuestra gran pasión por el diseño y el contenido.

¿Que a qué sabe Toorange? A nosotros nos sabe a creatividad, intensidad y pasión por hacer lo que amamos.  ¿Y a ti?

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